Lifestyle, por Fernanda Bringas (muy_fer_) Producción general y Sol García Hamilton (solchugh) - Producción periodística
¿Qué se le regala a alguien que parece tenerlo todo?
Esa fue la pregunta que se hizo Harper Beckham cuando comenzó a pensar en el cumpleaños número 50 de su padre. Autos, relojes, viajes o experiencias exclusivas parecían perder sentido frente a un hombre que durante décadas fue una de las figuras más famosas del planeta. La respuesta terminó siendo mucho más simple y personal: una rosa.
El resultado fue la creación de la Sir David Beckham Rose, una nueva variedad desarrollada por la prestigiosa firma británica David Austin Roses y presentada este año en el Chelsea Flower Show, el evento de jardinería más importante del mundo. El homenaje, sin embargo, no surgió de la nada. Durante los últimos años, Beckham construyó una relación cada vez más estrecha con la jardinería, la huerta, la apicultura y la vida rural, hasta el punto de convertirlas en una de sus mayores pasiones.
Una rosa para quien lo tiene todo
La historia detrás de la flor es casi tan llamativa como la propia variedad. La iniciativa nació cuando la menor de los Beckham, hoy de 14 años, buscó una manera especial de homenajear a su padre por su cumpleaños. La rosa que terminó convirtiéndose en el regalo había comenzado a desarrollarse exactamente en 2012.
Durante más de una década, los especialistas de David Austin Roses realizaron miles de cruces y ensayos hasta seleccionar la variedad definitiva. La planta fue elegida por su resistencia, capacidad de floración, durabilidad y perfume, características fundamentales para ingresar al prestigioso catálogo de la firma.
La Sir David Beckham Rose presenta pétalos blancos cremosos que se abren gradualmente para revelar delicados matices rosados y tonos amarillo manteca en su centro. Su aroma también se aparta de las rosas tradicionales: combina notas de banana verde, clavo de olor, almizcles suaves y nougat, un dulce europeo elaborado a base de miel y frutos secos.
La presentación oficial tuvo lugar en el Chelsea Flower Show, considerado el evento de jardinería más importante del mundo y organizado por la Royal Horticultural Society desde 1913. Cada año reúne a los principales paisajistas, horticultores y diseñadores de jardines del Reino Unido, además de miembros de la familia real británica.
Para los aficionados a la jardinería, recibir una rosa propia creada por David Austin Roses representa una de las mayores distinciones posibles. Fundada por el horticultor David Austin, la firma revolucionó el mundo de las rosas al combinar la apariencia romántica de las variedades antiguas con la resistencia de las modernas.
Entre las personalidades que cuentan con variedades propias se encuentran la princesa de Gales, Catherine; el rey Carlos III; la reina Isabel II y figuras de la cultura británica que forman parte del selecto universo de David Austin. Que Beckham se incorpore ahora a ese grupo habla del lugar que ocupa hoy en la sociedad británica, mucho más allá de sus logros deportivos.
Además, la rosa tiene un componente solidario: parte de sus ventas será destinada a la King's Foundation, la organización benéfica impulsada por el monarca británico.
Del estadio a la huerta
Durante los últimos años, Beckham fue construyendo una imagen pública cada vez más vinculada al jardín y la producción de alimentos. En sus redes sociales se muestra cosechando cebollas, recolectando arándanos, trabajando entre canteros o enseñando los avances de su huerta.
En una entrevista habló sobre los cultivos que tiene en su propiedad: "en este momento estamos cultivando ajo. Me encanta el ajo, pero también tenemos tomates, ciruelas, cebollas y papas. Creo que tenemos cuatro variedades diferentes de papas. Siempre me emociona hablar de mi huerta".
Gran parte de esta historia ocurre en los Cotswolds, una de las regiones rurales más exclusivas y pintorescas de Inglaterra. David y Victoria Beckham tienen una finca valorada en aproximadamente 16 millones de libras. La propiedad posee el encanto tradicional del campo inglés pero con comodidades contemporáneas.
Además de la residencia principal, cuenta con un gran lago privado, pileta, sauna de inspiración escandinava, una espectacular casa en el árbol construida para sus hijos y una tienda estilo safari utilizada para reuniones y encuentros familiares.
Sin embargo, el verdadero corazón de la finca parece estar en otro lugar. Lejos de limitarse a un jardín ornamental, la propiedad fue evolucionando hacia una especie de finca productiva donde una parte de los alimentos consumidos por la familia proviene directamente de su tierra.
Entre huertas, árboles frutales y canteros, hay otro rincón de la propiedad que aparece con frecuencia en las redes sociales: el gallinero. Desde hace años comparte imágenes de sus gallinas y de la rutina que las rodea.
Esta semana, por ejemplo, publicó un video recolectando huevos frescos, una escena que se volvió habitual en esta faceta. Las aves, además, no son cualquiera sino que pertenecen a algunas de las razas más apreciadas por los aficionados a la avicultura doméstica, tanto por la calidad de sus huevos como por su aspecto ornamental.
Su interés por las gallinas forma parte de una tendencia cada vez más visible entre celebridades y miembros de la realeza. Catherine, princesa de Gales; Meghan Markle y Nicole Kidman mostraron su interés por los jardines, las huertas y la vida de campo.
Otra de las actividades que ganó protagonismo en la vida del exfutbolista es la apicultura. Mantener abejas requiere conocimientos sobre los ciclos de floración, el comportamiento de los insectos y el funcionamiento de las colmenas. Más allá de la producción de miel, las abejas cumplen un rol fundamental en la polinización de flores, árboles frutales y cultivos, por lo que son consideradas piezas clave para el funcionamiento de cualquier huerta o jardín.
¿Por qué cada vez más personas se refugian en los jardines?
La pasión de Beckham por la huerta y las flores coincide con un creciente interés científico por los beneficios que tiene la jardinería para la salud física y mental.
Diversos estudios encontraron que trabajar con plantas puede ayudar a reducir los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Regar, podar y sembrar genera un efecto calmante comparado con la meditación o el mindfulness.
Además, la exposición a la luz natural ayuda a regular los ritmos circadianos, favorece la producción de vitamina D, y puede contribuir a mejorar el estado de ánimo y los niveles de energía durante el día. Mientras que las actividades de la jardinería como cavar, trasladar macetas y agacharse mantienen el cuerpo activo de manera sostenida.
A nivel neurológico, algunos estudios sugieren que puede estimular la liberación de neurotransmisores asociados al bienestar, como la dopamina y la serotonina. También se investiga su potencial para favorecer la memoria, la capacidad de concentración y el enfoque sostenido, fundamentales frente al deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.
El interés por estos efectos llegó incluso al ámbito médico. En Nueva Zelanda, Japón y el Reino Unido comenzaron a desarrollarse la "green prescriptions" o "recetas verdes", mediante las cuales algunos profesionales de la salud recomiendan pasar más tiempo en contacto con la naturaleza, participar en huertas comunitarias o realizar actividades de jardinería como complemento para mejorar el bienestar general, reducir el estrés y combatir el aislamiento social. Lo que antes podía parecer una afición de nicho hoy forma parte de una conversación mucho más amplia sobre longevidad y calidad de vida.
Una rosa que resume una nueva etapa
Más allá del homenaje, la historia deja una imagen difícil de ignorar: uno de los hombres más famosos y millonarios del Reino Unido recorriendo su huerta, recolectando cebollas o revisando sus colmenas con el mismo entusiasmo que se muestra dentro de un estadio. La rosa que hoy lleva su nombre parece capturar justamente esa faceta. No la del futbolista ni la del empresario, sino la de alguien que descubrió una nueva pasión y decidió cultivarla.
Y mientras comparte cosechas, gallineros y jardines con millones de seguidores, también se convierte en el reflejo de un estilo de vida que no deja de crecer: la de quienes encuentran en la naturaleza una nueva forma de bienestar.